Sin química de síntesis
Sin pesticidas ni abonos químicos de síntesis. La tierra se cuida con rotaciones, abonos orgánicos y control natural de plagas.
Sin letra pequeña
«Eco», «bio» y «orgánico» significan lo mismo y la ley los protege: solo puede usarlos quien pasa los controles. Pero mucha gente desconfía de las etiquetas, y es normal. Aquí te contamos qué hay detrás, sin exagerar.
Lo que sí garantiza
El sello ecológico europeo no lo pone quien vende: lo concede un organismo de control después de inspeccionar la producción, como marca el Reglamento (UE) 2018/848.
Sin pesticidas ni abonos químicos de síntesis. La tierra se cuida con rotaciones, abonos orgánicos y control natural de plagas.
No se permiten organismos modificados genéticamente en ninguna fase, ni en las semillas ni en los piensos.
Acceso al aire libre, alimentación ecológica y uso de medicamentos limitado y controlado.
Cada operador, del campo a la tienda, pasa inspecciones periódicas, por norma una al año, con toma de muestras cuando hace falta.
Se puede seguir el producto hacia atrás hasta quien lo produjo. En Cantabria el control lo lleva la autoridad autonómica.
En los elaborados, la lista de aditivos permitidos es mucho más corta que en los convencionales.
Lo que no promete
Cómo reconocerlo
Y además
Sabes quién cultiva lo que comes. A los productores los conocemos: vemos su producción y su certificado antes de que entren en la lista.
Si se da en Cantabria y es su época, viene de aquí. Lo que aquí no se da llega de productores ecológicos certificados de otras zonas.
El producto local de nuestros socios productores va sin margen, y el resto lleva un margen pequeño que publicamos. Ver cómo nos comparamos.
Fresco y granel antes que paquetes, y papel, cartón o cristal siempre que se puede.
Dudas frecuentes
Sí. En España las tres palabras están protegidas por el mismo reglamento europeo y solo puede usarlas un producto que haya pasado los controles de producción ecológica.
No se puede prometer eso. Se cultiva sin pesticidas químicos de síntesis, pero puede llegar algún resto desde fuera, por el aire, el agua o una finca vecina. Está sujeto a los mismos límites legales que cualquier alimento, y a controles propios del sistema ecológico.
No. El certificado habla de cómo se produce, no de dónde. Por eso en Efecto, además de ecológico, buscamos que sea de Cantabria siempre que se da aquí y es su época.
En los envasados busca el logotipo europeo, la hoja verde, y debajo el código del organismo de control (ES-ECO-…). En el producto fresco a granel, quien lo vende tiene que poder enseñarte el certificado de su productor.
El de una finca que está pasando a ecológico. Durante ese periodo ya cumple las normas, pero no puede venderse como ecológico; algunos productos vegetales pueden indicar «en conversión» después del primer año.
La lista abre el miércoles y cierra el lunes. Pides lo que quieras, recoges el jueves en tu punto y pagas solo lo que te llevas.