
Para saber si la tierra es fértil sin pasar siempre por un laboratorio hay pruebas caseras que dan pistas sobre la vida y la estructura del suelo: el test de la bolsa de té, la flora que sale sola, los nódulos de las raíces de las leguminosas, el recuento de lombrices y el aspecto de un terrón. Ninguna da un diagnóstico completo, pero repetidas en el tiempo enseñan mucho. Son el tipo de bioindicadores sencillos con los que trabajamos en 2018 junto a AMPROS (DePersonas) y el CIFA, en un proyecto sobre la fertilidad del suelo en horticultura ecológica.
¿Qué es la fertilidad de un suelo?
Un suelo fértil es el que puede sostener cultivos sanos año tras año. Esa capacidad tiene tres caras que se influyen entre sí:
- La química: los nutrientes disponibles, la materia orgánica y la acidez o pH.
- La física: la estructura, cómo drena el agua, cuánto aire queda entre las partículas y si las raíces pueden avanzar.
- La biológica: lombrices, hongos, bacterias y otros organismos que descomponen la materia orgánica y ponen los nutrientes al alcance de las plantas.
Un análisis de laboratorio mide sobre todo la parte química. Las pruebas caseras miran más la física y la biológica, y por eso se complementan. Lo que sigue es una explicación general de cada prueba, no los resultados de aquel proyecto.
¿Cómo se hace el test de la bolsa de té?
El test de la bolsa de té, conocido en inglés como Tea Bag Index, es un método de investigación pensado para que cualquiera pueda participar. Usa bolsas de té comerciales como material estándar, normalmente de té verde y de rooibos, porque se descomponen a ritmos distintos y son iguales en todas partes. La idea es sencilla: cuanto más se haya descompuesto el té, más activa está la vida del suelo.
- Pesa las bolsas secas antes de enterrarlas y apunta el peso.
- Entiérralas a poca profundidad (el protocolo habitual habla de unos 8 cm), dejando la etiqueta a la vista o el sitio bien marcado.
- Déjalas unos tres meses.
- Desentiérralas, quita la tierra pegada, sécalas y vuelve a pesarlas.
La diferencia de peso es lo que ha desaparecido. El dato sirve sobre todo para comparar: dos parcelas de la misma finca, una zona con acolchado y otra sin él, o el mismo sitio de un año para otro. Para que la comparación valga hay que usar el mismo té, la misma profundidad y las mismas fechas, porque la humedad y la temperatura influyen mucho en el resultado.
¿Qué dice la flora espontánea de la tierra?
Las plantas que salen solas dicen mucho de la tierra donde crecen. Algunas señales muy citadas:
- Ortigas y pamplina: suelen aparecer en tierras ricas en materia orgánica y nitrógeno.
- Acederilla: se asocia a suelos ácidos.
- Llantén mayor: abunda en suelos pisados y compactados.
- Cola de caballo: suele indicar humedad o mal drenaje en profundidad.
Conviene leerlo con prudencia. Una planta suelta no dice nada; lo que cuenta es la que domina en una zona y si se repite de un año a otro. Y una misma especie puede aparecer por motivos distintos, así que es una pista que hay que cruzar con las demás.
¿Por qué mirar los nódulos de las leguminosas?
Las leguminosas, como habas, guisantes o judías, viven asociadas a unas bacterias del suelo que forman pequeños bultos en sus raíces, los nódulos. Dentro de ellos se fija nitrógeno del aire, que la planta aprovecha y que en parte queda en la tierra.
Para mirarlos, saca una planta con su cepellón en vez de arrancarla tirando, mejor hacia la floración, y lava las raíces con cuidado. Si los nódulos están por dentro rosados o rojizos, están trabajando; si son blancos, verdosos o marrones, la fijación es escasa. Si no aparecen, puede faltar en ese suelo la bacteria adecuada, o haber algo que la frene, como el encharcamiento o un exceso de abono nitrogenado.
¿Qué otras pruebas caseras ayudan?
La prueba de la lombriz
Saca una palada de tierra, deshazla sobre un plástico y cuenta las lombrices. Cuantas más, más vida y mejores galerías para el aire y el agua. Se hace mejor en primavera u otoño, con la tierra húmeda pero no encharcada, y tiene más valor repetida en el mismo sitio y la misma época.
La prueba de la estructura
En esa misma palada, fíjate en cómo se rompe. Una tierra en buen estado se deshace en grumos de varios tamaños, con raíces que bajan sin dificultad y olor a tierra de bosque. Si sale en placas duras, con raíces que se tuercen en horizontal o con olor a podrido, falta aire. Otra prueba sencilla es dejar caer un terrón seco en un vaso de agua: si aguanta entero un rato, los agregados son estables; si se deshace enseguida, la estructura es frágil.
¿Qué aportó el proyecto de 2018 con AMPROS y el CIFA?
El 14 de noviembre de 2018 quedó fechado el informe técnico de aquel proyecto innovador, que hicimos junto a AMPROS (DePersonas) y el CIFA, el Centro de Investigación y Formación Agrarias de Cantabria. Se hizo como Grupo Operativo de la AEI, dentro del Programa de Desarrollo Rural de Cantabria 2014-2020, cofinanciado por el FEADER.
Bancales para la lluvia de Cantabria
Una de las ideas de trabajo fueron los bancales manuales adaptados a la lluvia de Cantabria. Aquí el agua sobra muchos meses del año, y la forma de levantar la tierra de cultivo influye en cómo drena y en cómo se conserva.
Bioindicadores al alcance de cualquier hortelano
La otra idea fue usar bioindicadores sencillos para saber cómo está el suelo sin depender siempre de un laboratorio. Los tres que estudiamos fueron los que se explican arriba: el test de la bolsa de té, la flora espontánea y los nódulos de las leguminosas.
De aquel informe a Terreno Fértil
Esa línea de trabajo sigue viva en Terreno Fértil, el proyecto que hoy se dedica a enseñar y aprender a conocer la fertilidad del suelo. Para nosotros es el primer eslabón de los 4 Efectos que explicamos en nuestra estrategia: la fertilidad que no puede acumularse en la finca pasa a la salud de quien come. Y es también la base de lo que pedimos a quien vende con nosotros, como contamos en productores.
Preguntas frecuentes
¿Qué té se usa en el test de la bolsa de té?
El método estándar usa bolsas comerciales de té verde y de rooibos, siempre de la misma marca y tipo, para que los resultados se puedan comparar. Para una prueba casera lo importante es usar siempre el mismo té.
¿Cuánto tiempo hay que dejar enterrada la bolsa?
Unos tres meses. Más que la fecha exacta, importa repetir siempre el mismo periodo si se quiere comparar entre parcelas o entre años.
¿Las pruebas caseras sustituyen a un análisis de suelo?
No. Dan pistas sobre la vida y la estructura del suelo, pero no miden nutrientes ni pH con precisión. Lo ideal es combinarlas con un análisis de laboratorio de vez en cuando.
¿Cuál es la mejor época para hacerlas?
Primavera y otoño, con la tierra húmeda pero no encharcada. En pleno verano o con el suelo helado la actividad baja y los resultados engañan.
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