
Cuándo es su temporada
La calabaza se siembra en primavera y se cosecha a final de verano y durante el otoño, cuando la planta se seca y la piel se endurece. En Cantabria se cultiva en huertas de toda la región. Su gran ventaja es que, entera y bien curada, se conserva durante meses, así que es una de las verduras que sostienen la cocina de invierno.
Hay muchas variedades: la alargada de cacahuete, la redonda naranja, la de piel verde... Cambian el dulzor y la textura, pero se cocinan de forma parecida.
Qué aporta
La calabaza es sobre todo agua, alrededor del 90 %, y aporta unas 25 kcal por 100 g. Su color naranja viene del beta-caroteno, un pigmento que el organismo transforma en vitamina A. Contiene además fibra, potasio y algo de vitamina C.
Las pipas también se aprovechan: lavadas, secas y tostadas en el horno con un poco de sal.
Valores aproximados por 100 g de porción comestible (calabaza cruda); fuente: USDA FoodData Central.
Cómo elegirla y conservarla
Entera, tiene que pesar para su tamaño, con la piel dura, sin golpes ni zonas blandas, y mejor si conserva un trozo de tallo seco. Así se guarda varios meses en un sitio fresco, seco y ventilado, fuera de la nevera.
Una vez abierta, el trozo se envuelve o se mete en un táper y se guarda en la nevera unos pocos días. Si sobra mucha, se puede asar o cocer y congelar en porciones.
Receta: crema de calabaza y puerro
- Rehoga en una olla con aceite de oliva un puerro y una cebolla picados, a fuego suave, unos diez minutos.
- Añade medio kilo de calabaza pelada en dados y una patata mediana; cubre con agua o caldo de verduras y sala.
- Cuece unos 20 minutos, hasta que todo esté tierno.
- Tritura y ajusta de sal. Si queda espesa, aclárala con un poco más de caldo.
Se puede terminar con un chorrito de aceite crudo, pimienta o unas pipas tostadas por encima.
La calabaza entra en la lista de Efecto en otoño e invierno, según lo que tengan nuestros productores; lo que hay cada semana se ve al hacer el pedido en Coonsumo.


